jueves, 26 de septiembre de 2019

DESIERTO Y MAR DE SAL

Aquel 22 de noviembre del año 2018, Ella se lanzó gozosa a la gran aventura.
El sol no quemaba demasiado en esa época del año, sin embargo, desde la ventanilla del autobús, pudo observar lenguas de fuego que serpenteaban a orillas del desierto del Neguev, al sur de Israel. Sus ojos asombrados se clavaban en las dunas frondosas, en los abismos rocosos y en los pequeños oasis que aparecían mágicamente, a tal punto, que creyó estar viviendo un espejismo.
Era la primera vez que sus ojos se acercaban a esa maravilla de oriente medio. Aquel paisaje imponente, antes, sólo había estado en sus sueños utópicos, o quizás en la aproximación ilusoria de su imaginación.
A medida que avanzaban los kilómetros,  el desierto cambiaba de formas: dunas y laderas reverdecían, dando vida al majestuoso paisaje.
A la lejanía se podían observar las aldeas beduinas, que se sucedían en pequeñas imágenes cotidianas, a lo largo del camino.; hombres y mujeres se concentraban en sus tareas rurales; pastores arriando a sus ovejas y cabras, otros hombres cubiertos con sus típicos mantos de colores, montados en  camellos se trasladaban de un lugar a otro.
Detrás de una curva sinuosa, se iba asomando, una especie de piedra turquesa de gigantescas dimensiones…eran las aguas quietas del Mar muerto, situado entre Israel, Palestina y Jordania, a 435 metros bajo el nivel del mar.
Sólo al llegar, Ella se dispuso a darle un baño de sal a su piel de color aceituna y lentamente se fue introduciendo,  sólo hasta la cintura, pues era consciente de los  peligros para ciertas prácticas, bajo el pesado oleaje.
Mientras su esbelta figura se contoneaba suavemente bajo las aguas, escuchó un fuerte sonido, pronto vio asomando  entre las montañas, a varios helicópteros de las fuerzas armadas, y toda la gente comenzó a huir.
Ella permaneció inmóvil,  incapaz de  reaccionar ante el terror de lo que aún, desconocía. Al cabo de unos minutos, vio a uno de los aparatos voladores trasladando por los aires a un bulto pendiendo de una cuerda. En ese instante, juntó valor para salir corriendo a buscar refugio bajo una palmera, cerca de la playa turística, ocupada por algunos soldados que recibían instrucciones y más allá un grupo de lugareños curiosos.
Aturdida, se escabulló entre dos hombres que observaban un tanto inquietos, todo cuanto sucedía y descubrió a uno de ellos hablando a una cámara de televisión que acababa de arribar al lugar, decidió seguir investigando y acercándose un poco más, escuchó en perfecto inglés al aldeano declarar:
___ Sí, fui yo quien la encontró. ¡Fui yo y nadie más!
___Descríbanos su apariencia, ¡por favor!
___Piedra oscura con forma de mujer. ¡Yo vi su rostro, yo vi sus ojos! Decía sollozando.
___De acuerdo, ¡cálmese! Y sin agregar otra palabra el periodista tomó su cámara y se dirigió hacia un grupo de colegas que esperaban en sus vehículos estacionados a unos metros de allí.
Luego, Ella,  pensando que tendría algún derecho a saber, se dirigió al acompañante del aldeano.
____No quisiera ser indiscreta, pero estoy aquí desde que comenzó todo, y me gustaría saber que pasó.
El hombre la observó largamente, hasta que al fin soltó unas palabras poderosamente reveladoras.
____ ¡Hemos hallado a la mujer de sal! Declaró enfático.
Ella inquirió una vez más con un tono amable:
___ ¿Fuiste tú verdad? Preguntó como si le estuviese hablando a un amigo.
____No, fue mi hermano,  mientras buscaba a su cabra en las rocas de aquella montaña. Dijo dirigiendo su torneado brazo y el rostro moreno, en dirección a la costa Jordana. Y continuó:
__La piedra con cabeza, ojos, brazos y piernas, estaba oculta en una cueva.
Luego sonrió y culminó.
__ Ahora mi hermano y yo, seremos ricos, muy pronto seremos los dueños del lugar.
Al atardecer, se respiraba una tensa calma a orillas del Mar muerto; habían cerrado el balneario y los soldados se habían retirado, a pesar de que en las noticias se rumoreaba que habría una disputa entre los lugareños y los habitantes de las montañas, por adueñarse de la pieza arqueológica de más de 4000 años de antigüedad, hallada en territorio fronterizo.
 Ella se retiró a descansar a un cercano hotel, ahora un poco más tranquila, pero sin olvidar el asunto. Después de tomar una ducha, se preparó un café y se dispuso a ver las noticias. Al encender la televisión, lo primera imagen que vio fue la del aldeano, declarando ante la cámara durante el reportaje que le hiciera aquel periodista. Cuando de pronto, observó algo que le llamó la atención.
De inmediato  pausó la imagen donde aparecían otro dos hombres del desierto hablando a espaldas del entrevistado,  uno de ellos estaba apoyado en una camioneta con la cajuela abierta, donde se divisaba un cargamento en bolsas de consorcio, repletas con algún elemento, imposible de visualizar bien, desde el video.
A pesar de que la muchacha, no era precisamente, audaz, bajó en medio de la noche al estacionamiento para averiguar. El vehículo ya no estaba, y en su lugar, se encontraban cuatro camellos pastando heno, repartido en enormes cubos, y sendos bebederos con agua limpia.
Ella se ubicó al lado de uno de los animales y comenzó a acariciarlo, en un instante de lucidez recordó las palabras del aldeano: “Mi hermano y yo, seremos ricos, seremos los dueños de éste lugar “Y mientras se hallaba absorta en sus pensamientos, el camello sacudió su cuerpo y algo cayó al suelo.  Enseguida, advirtió que era parte de una carga que llevaba  el animal, entre las jorobas y era una gran cantidad de dinero.
 En su rostro se dibujó una sonrisa de satisfacción y una extraña sensación de triunfo se apoderó de su corazón.
 Al día siguiente las cámaras de los noticieros, mostraban a los flamantes dueños de la playa, quienes anunciaban que el balneario, ya estaba nuevamente abierto al público y que  podían visitar a la esfinge, recientemente hallada y puesta en exposición en la playa del mar de sal.

martes, 26 de febrero de 2019



 


 TE PROMETO

Sé que allí donde estás no eres del todo feliz, y que seguramente me extrañas.
Te imagino divagando por los rincones, mirando hacia ninguna parte, hacia cualquier punto vacío, aturdido por tus miedos infantiles, pero créeme, ¡es por tu bien!
Piensa sólo en nuestro plan, porque te aseguro que aquello que prometí se cumplirá!
Si lo has creído de verdad, ¡así será!
Sé mi amor que, ahora, el sol no entibia tu piel como antes, que ni el trocito de cielo que alcanzas a mirar, es el mismo de ayer, ¡pero te juro que es lo apropiado!
Entiendo que a veces no bastan las palabras y hasta las promesas se pueden olvidar, pero por favor te pido, ¡recuerda sólo la mía!
¡Resiste, no decaigas ante nada, ni ante nadie!
Recuerda mi consejo, lucha por tu salud, ¡eso está primero!
No pienses en lo imposible, más bien recuerda que hasta lo que jamás imaginamos puede suceder.
Yo nunca pensé que podría algún día alejarme de ti, y mírame ahora… ¡Hay tanta distancia entre tu abrazo y el mío!!
Pero te aseguro que muy pronto nos volveremos a ver. Aquí siempre es lo mismo sin ti, tú sabes, mi vida nunca es igual cuando no estás.
Tanto, que hasta el mar me parece una pequeña laguna, si no estás a mi lado para contemplarlo juntos.
Tu playa de blancas arenas, las caracolas marinas y hasta las piedras te aclaman.
Toda la belleza de la vida desaparece ante mis ojos si no estás aquí... Pero a pesar de esta tristeza y la distancia, mi corazón permanecerá latiendo por ti. Lo prometí. ¡Recuérdalo!
Hasta las flores de nuestro jardín te extrañan, se secaron los geranios, durante tu ausencia, pero tu azucena sigue todavía en pie, allí, donde la plantaste cuando sólo era un pequeño tubérculo, y es que sus raíces son tan profundas, como tu amor por la vida, ¡a pesar de todo!
¡Déjame decirte que mi cariño nunca se marchitará y jamás permitiré tu derrota! ¡Tú sabes, lo prometí!
Sé que la vida no te ha mostrado su lado más glamuroso, pero ¡aún hay esperanzas!
Tal vez los atardeceres no alcancen la plenitud que deseas, pero apuesto a que habrá muchos otros, aún más bellos, que esperan por ti. Porque así como me dediqué a cuidarte aferrando tus manos todos estos años para no dejarte caer, sé que al soltártelas ahora, ¡algo tendrá que cambiar!
Mientras tanto, deja que todo fluya y pase lo que tenga que pasar, menos tu esperanza. Ella es la que te mantendrá vivo y te ayudará.
Resguárdate en los bellos recuerdos, en momentos de alegría vividos, mantente alerta y controla bien tus emociones y no dejes escapar ni uno solo de tus enojos.
Y si la noche es muy oscura y te atrapan nuevos temores, busca la estrella más luminosa en la inmensidad del firmamento.
 Piensa en los días soleados que sin dudas, muy pronto podrás disfrutar.
Imagina la lluvia tras el cristal y dibuja una linda canción o una plegaria, quizás, te permita olvidar.
Si no puedes luchar, huye, si no puedes luchar ni huir, ¡flota! 
Porque así como sequé tus lágrimas en aquellos días grises y cuando gritaste ahuyenté todos aquellos fantasmas, hoy me alejo para salvarte y recuerda, que hasta lo malo tiene un propósito.
¡No, esto no acabará aquí! Existe un milagro bajo este cielo que espera por ti.
Aunque todo te parezca oscuro y sombrío, piensa que siempre habrá del otro lado un arco iris brillando.
Dame sólo un corto lapso de tiempo para actuar, algo lograré inventar. ¡No me abandones, no te abandones! Si tienes que comenzar desde el principio, ten siempre un amigo a tu lado.
¡Pero por favor, déjate ayudar, no opongas resistencia!
Confío que allí te aliviarán y saldrás renovado y curado para abrirte paso a un nuevo camino de paz, aunque te parezca una utopía y no cierren todavía tus heridas.
Sólo te diré que he puesto distancia entre tú y yo para sanarte, para recuperarte y trabajo por ello.
Sé que tu dolor es tan profundo como mi tristeza, pero te propongo que aguantemos juntos hasta que todo este mal haya pasado... Habrá muchos más amaneceres y atardeceres frente al mar y mis flores renacerán, habrán desaparecido tus desasosiegos y te entibiarán tantos soles como los besos y abrazos que atesoro en mi corazón para ti, desde aquel día en que me fui. ¡Lo prometí!


sábado, 8 de julio de 2017


CRUZANDO LA LÍNEA





¡Buenas tardes queridos lectores y amigos!



En primer lugar quiero agradecer a todas aquellas personas que se interesaron por la salud de mi hijo, en especial a mi hermana María, que estuvo y siempre está presente cada vez que la necesito por el mismo motivo.
Días pasados, en muy difícil circunstancia, (miedo, dolor, angustia), le dediqué un texto, muy especialmente, a mi amado hijo a modo de desahogo, en ésta, mi nueva página de autor.

Hoy, gracias a Dios él está mejor, ya en manos de los profesionales de la salud mental. Sí, ¡no se asusten! por decirlo tan abiertamente, pero esta no es una eventualidad más en este largo camino de lucha, ahora, se ha convertido en una brecha cada vez más profunda, que va más allá de lo privado. Por otra parte, les aseguro que las instituciones psiquiátricas hace mucho tiempo dejaron de ser un lugar de albergue y atención para enfermos mentales crónicos. Sino que ahora están atestados de jóvenes, adolescentes y adultos haciendo tratamientos de rehabilitación contra las drogas y el alcohol.
Tal vez les suene repetitiva y abrumadora, esta exposición mía, pero créanme, no hay un motivo caprichoso en el hecho de cruzar la línea de lo íntimo para hacerlo público. No soy morbosa ni masoquista, tampoco trato de victimizarme y exponer nuestras vidas  a nada peor que este sufrimiento. Soy simplemente una madre realista que sabe que su problema forma parte de un todo y va más allá de una perspectiva personal.
Todos, absolutamente todos,  percibimos el flagelo de las drogas a nivel mundial y no deberíamos sentirnos ajenos, bajo ningún punto de vista, a esta problemática. Como sociedad debemos tomar conciencia de su existencia, palpable y evidente en demasía, porque ya no podemos tapar el sol con un solo dedo: hoy el mundo entero es testigo de esta invasión: hogares y familias destruidas, vidas desbastadas en esta imparable vorágine mortal. Las drogas están presentes a la vuelta de cada esquina, pisándonos los talones, instalada entre ricos y pobres, analfabetos e instruidos, sin discriminar clases, se enseñorea entre nosotros subestimándonos la inteligencia y el razonamiento, engañándonos, al punto de hacernos creer que el poder del dinero y los bienes materiales mantendrán alejados a nuestros niños y jóvenes de su influencia perversa. Lo peor que podemos hacer es bajar la persiana para no ver a nuestro alrededor y negar que algo nos está pasando como personas y como seres humanos.
Mi hijo es una víctima más entre tantos jóvenes en su misma situación y cada vez que lo internan es para desintoxicarlo de las sustancias que consume allá afuera y no por la patología que sufre. Les aseguro que prefiero lidiar con la esquizofrenia, que no es otra cosa que un desajuste químico a nivel cerebral que le provoca delirio y una fuga permanente de la realidad, dejándolo vulnerable ante  este sistema de cosas y la imposibilidad de integrarse socialmente. Pero aun así es mucho más llevadera comparada con la adicción que se sirve como un plato frío que toma convencido que le ayudará a mitigar su angustia  y frustración, por no ´´encajar.´´
Sería bueno que aprendiéramos a mirar a los costados, comprometiéndonos con el otro, advirtiendo la necesidad y por qué no, hacerla propia, involucrándonos desde el lugar que ocupemos en nuestra sociedad. No creo que a estas alturas alguien desconozca el tema, ¿quién no tiene un amigo o familiar sumergido en el submundo de las drogas, hoy en día? Salir del anonimato,  sacarse la venda de los ojos y dejar de mirar de lejos este terrible flagelo, es una buena forma de colaborar.
Así que ya saben, no se asombren, a mí y a mi hijo nos toca lidiar con un mal propio llamado esquizofrenia y con un "plus" que es de todos y a la vez,  pareciera, irónicamente, no ser de nadie…




Ruth Angélica Avallay ( derechos reservados)














¡HIJO MÍO!

¡Dime hijo mío!¿ qué es lo que te atormenta? ¡Y yo me haré fuerte para quitártelo, aunque me arranque las manos y la piel del alma!
¡Dime! ¿Por qué te apartas del sendero de luz?
¿Por qué te privas de la alegría, la paz y el amor?
¡Y yo te juro que no descansaré hasta que vuelvas a sonreír, hasta que vuelvas a iluminar tu vida y regocijar tu corazón!
¡Seré tu sombra, tu camino, tu guía, tu emoción!
Pero te ruego,¡no me quites la alegría de verte cada día!
¡No destruyas mi dicha de tenerte!
¡No me dejes hijo!
¡ No me abandones!



Ruth Angélica Avallay

jueves, 29 de septiembre de 2016

EL ENGAÑO



Llegó sin alma hasta la casa de su mejor amiga para darle la noticia:

- ¡No lo creerás, Alberto me espera en el campo!  Sus amigos me llevarán en el coche para encontrarme con él.

-Quiero que me acompañes. ¿Lo harás?
- ¡No!¡No, me pidas eso, Lilian!

- ¡Sabes que los odio! Y, además, yo ya no tengo nada que ver con Federico, dejamos de ser novios.

Aseguró Silvina, con un brillo raro en la mirada y enseguida agregó:

- ¡No entiendo, como puedes confiar en esos malandras!

-Pero, se supone que eres mi amiga. ¡No me dejes ir sola! Rogó Lilian.

- ¿Sabes Lilian? Te conozco y sé que irás de todos modos, sin mí. Así que no me vengas con ruegos inútiles.

- ¡Lo lamentarás! Amenazó Lilian.

-Tú lo lamentarás, si te empeñas en ir.

Lilian dudó un instante, iba a decirle algo más, pero se contuvo por un extraño escalofrío que le surgió súbitamente por todo su cuerpo. Luego, pensó que no valía la pena insistir, después de todo la única interesada en ese viaje era ella, pues estaba profundamente enamorada de Alberto, el chico que había conquistado su corazón y con quién se veía a escondidas de su familia, que era demasiado restrictiva respecto a su libertad, por eso no quería perderse esa oportunidad de verlo lejos, donde nadie pudiera molestarlos.

El sol quemaba la piel con sus rayos de enero pleno, en esa parte del cono sur. Lilian tenía apenas dieciséis años y un cuerpo delgado y poco desarrollado. Sin embargo, su autoestima llegaba lo suficientemente alto como para sentirse en condiciones de ser correspondida por aquel joven dos años mayor que ella y ventajoso en ciertos aspectos: Era bello como un príncipe, tenía un cuerpo atlético, unos ojos increíblemente claros y una cómoda posición económica. Ella no era bella, pero si, muy segura de sí misma y de su aguda intuición, aunque en este caso, le valdría más bien su fuerza mental y capacidad de resciliencia...

martes, 6 de septiembre de 2016

EL MAGNATE DE MIS SUEÑOS

PRÓLOGO
   
                                      10/ 03/ 99


En ocasiones adversas, dolorosas y difíciles momentos que debemos afrontar,
la propia existencia nos puede llegar a parecer como un simple capricho de la naturaleza. Sin embargo sabemos que su significado y propósito, están más allá de lo imaginable; el misterio que envuelve a cada vida demuestra la suprema autoridad del creador, como así también todas las cosas que nos rodean. Por lo tanto dejarse llevar por sus designios y su voluntad, es lo más inteligente que pudiera hacer la humanidad.
Desde siempre a existido en el mundo sabio y perfecto de los sueños, una forma de comunicación entre Dios y los hombres, como una fuente inagotable de sabiduría. Allí el alma fluye hacia el  espacio infinito, más libre que el pensamiento, sintiéndonos tan fuertes y capaces de vencer al monstruo más temible o tan frágiles como el cristal cuando se quiebra.
En ellos encontré, desde mi infancia, una razón más para creer con convicción, en lo que aún sin comprender totalmente espero. Y esa misma fe la que transporta mi mente y alma por senderos iluminados y preparados en infinita sabiduría y amor.
 Doy gracias al cielo por haberlo encontrado abierto a mis ojos y a mi memoria lejana. Lo cual me permitirá relatar en este libro las memorias más profundas de mis sueños.




Autora: Ruth Angélica Avallay
(todos los derechos reservados)

lunes, 22 de agosto de 2016

CUANDO NO ESTÁS

De tu inquietud me llevo la calma de las diáfanas rarezas en tu mirada.
Y en el terciopelo intrincante de tu voz.
Sé, tanto en cuanto tu lo sepas primero, la desidia es mi gran aliada.
En el capullo sonoro de tus manos, se encuentra mi corazón desolado que se arrincona y te espera en medio de la nada, cuando no estás...